Llorar (Un día más)

Ese silencio
de llorar
en las hojas
de un día más
que se fue
y que no va a volver
Llorar

Mientras esperamos
el viento
como el río
en el terraplén
de tu mirada

Llorar

Sonando
el acorde
de la luna
miserable
como cada
lágrima
que cae

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Lo que callo

I
Y fundamentalmente encontrar tus huesos brillando en la medianoche:
con los grillos
sosteniendo
enfermos
nuestra distensión

II
El cielo y la noche en tu casa tienen la forma de un silencio salvaje que engaña

III
Soy algo que me sucede

IV
No quiero explicar más con palabras:
Quiero ser leído
susceptible de muerte

V
La tristeza es una manera de morir

VI
El recuerdo es un espectro visceral donde hundías tus ojos abiertos y aquellos que me habitan te bebieron palpitando hasta que dejaste de verme

VII
Hay un hombre de blanco en mis sueños que se hace espuma cuando descreo:
Lo veo cuando sueño que no tengo mañana

VIII
Es tiempo de vivir en la duda,
hay mucha bestia construida de realidad
Es tiempo de vivir en el amor
la noche no se cansa nunca
y la inocencia es un fuego lloviendo

IX
Llegaste.
Con un libro
de ternura
llorando.
Llegaste
invadiendo
la hermosa
soledad
de castillos
que abrazaste.

Te fuiste.

X
miedo

Como una montaña que te abraza

III

Voy a desterrar
el bosque
de mi cuerpo
tuyo
si la noche
está abierta
atrevida
a mirar
si la luna
es el sueño
de ardientes
poemas
que crean silencios.

Voy a soñar
tu miserable
hilo funesto
de ángel
que crea
mundos
inframundos
ultramundos
engañados
y tremendamente
desteñidos
Mañana
podré
caer
en la hendidura
de estrellas infinitas
como la bestia que soy
podré
sobrevivir
del turbio río
donde bebe tu corazón
como la bestia que soy
podré
romper mi recuerdo
litúrgicamente
como la bestia que soy

Pero no podré
mañana
amar

como la bestia que soy.

Como una montaña que te abraza

II

Memoria de huellas
espacio de sombra que
espero llenar.
¿Es cierto qué vendrás?
¿Es cierto qué vendrás una noche con tus palabras
verdescalientes y misteriosas?
Viva el pájaro
débilinocente
Viva el espejo
de emociones
sonámbulas dobladas que
me beben.
¿Es cierto qué
lo lejano
es un hábito perdido?
¿Es cierto qué
la distancia
es para  medir el salto?

Como una montaña que te abraza

I

Y la huella
revivió
mis sueños
yo me abrazo
mientras
me abraza
insidiosa
reclamando
intemporal
la existencia
de otro recuerdo.

Y la huella
revivió
mis sueños
en un montaña tierna
entre signos raspados
de tanta
esfinge sombra.

Me abraza
los recodos
vigorosos
su soledad recuerda
la brisa que maúlla
nuestras risas en el fondo
una mañana
que parece anochecer.
Voy a devenir
el desnudo en blanco y negro
del pasado coloreado
de manos flores que esculpen
algo en el aire
que gimen
algo en el aire
sobre la tierra turba
de un temblor que no agita.

Y  la huella
revivió
mi sueños
temblando
cavidades desteñidas
manos de arpas
desclavadas
que tocan
inestablemente
el ardor
helado
de la huella
que revive.

Tu Alma

Estás siempre
una sonrisa
de nubes
un sueño
en un baúl
tanta vida
sin brotar
entre nosotros
te quiero gritar
y el viento
se transforma
en la raíz
del roble
que fui tantas veces
el ruido
en un rincón
desesperado
porque ya nadie
vive en su vivir

vas caminando y el sol te hace menos triste recordás el abrazo que recordamos todos  y la esperanza aunque perdida te despierta hoy volviendo en estas palabras agotadas, tan poco, ya lo sé, yo, tan poco como ese ahogar lento que puedo ser parte del tiempo pero soy tan poco que ni siquiera
te encuentro
absurdamente
infinita
me acerco

tu espalda respira entre hilos de un canto en la noche

hay un abrazo
como alas de sutileza profunda
de ternura ardiente
de silencio reposando
¿encontrás laberinto
qué sólo éste vacío recorrido
te puede completar
entre las rocas de amanecer
cuándo la luz es sal y el alma
es un pasaje de máscaras y emociones qué serena?

hay que descansar
pálidamente
nacer y descansar
rompiéndonos de cristalidad
de luz
de poesía
de luna en la orilla tenue en el centro de mi mano
tu alma?

Como la tormenta y el camino

La sombra
en mi alma
como
un camino
y una tormenta
de pájaros
en libertad,
la extrañé
hasta ayer
que la lluvia
limpió
el cielo
y el recuerdo
de un abrazo
es un living
que ya no existe
yo quiero
aprender
la danza
de esmeraldas
adormeciendo
un atardecer
desnudo
de mi mismo
soy el sendero
que recorre
una noche
lo pálido
de los cuchillos
que gritan
el viento
y endulzan
cada pena
de volverte a ver